La Sala Zaida muestra el legado de Rafael Puyana al Archivo Falla

Del 13 de noviembre al 13 de diciembre la Sala Zaida ha acogido la exposición ‘El clave bien temperado en Granada. Falla,Landowska y Puyana’, una de las actividades del programa de los XX Encuentros Manuel de Falla, organizados por el Archivo Manuel de Falla. Esta cita cultural en torno a la figura del compositor gaditano se celebra todos los años en noviembre, coincidiendo con la conmemoración del nacimiento y muerte del músico. Manuel de Falla nació en Cádiz el 23 de noviembre de 1876 y murió en Argentina, el 14 de noviembre de 1946.

Fundación Caja Rural colabora desde hace siete años en el desarrollo de estos encuentros, a través del montaje de exposiciones en la Sala Zaida sobre la vida y obra del músico. A lo largo de estos años han podido verse en el espacio de Caja Rural partituras, objetos personales, cartas, libros, así como trabajos de sus coetáneos. Es el caso de Lorca, Zuloaga, Manuel Ángeles Ortiz o Hermenegildo Lanz… que mantuvieron una relación de amistad con el músico y una colaboración artística en torno a sus obras. Las exposiciones también han contado, habitualmente, con la aportación de algún artista contemporáneo que, como Soledad Sevilla, ha interpretado la producción del autor de ‘El amor brujo’.
En la muestra de este año, Falla comparte protagonismo con la clavecinista y pianista polaca, Wanda Landowska, y con su discípulo, el músico colombiano Rafael Puyana (1931-2013), que ha legado a la Fundación Archivo Manuel de Falla su valiosa biblioteca y archivo documental, así como varios instrumentos musicales coleccionados a lo largo de su carrera. Parte de este patrimonio que abarca desde una ingente colección de partituras, discos, libros y fotografías, hasta grabados e instrumentos antiguos, como un salterio, un clavicordio, obras hispanoamericanas del siglo XVIII e, incluso, una exquisita colección de tejidos ceremoniales, adquiridos en subastas internacionales, pueden verse hasta el 13 de diciembre en la Sala Zaida.
Esta importante donación, además de completar las ricas colecciones artísticas que el Archivo ya poseía, refuerza la idea de Granada como foco imprescindible para el estudio musicológico del siglo XX.
Rafael Puyana ha querido reconocer así el trabajo constante del Archivo por consolidad en nuestra ciudad un sólido entramado cultural en torno a la obra del gaditano.
La exhibición pública del legado Puyana ha servido como excusa al comisario de la exposición, José Vallejo, para resaltar la labor de Falla, Landowska y el artista colombiano en Granada en torno a la recuperación de la música antigua, sus sonidos y formas de interpretación, uno de los episodios más destacados de la creación musical del pasado siglo. En ese afán investigador, Falla entró en contacto con Wanda Landowska, una afamada clavicenista que lo aconsejó sobre las dificultades técnicas del clave, instrumento que introdujo en algunas de sus composiciones. La conoció en París en 1910 y con ella labró una sólida amistad. Consiguió que visitara Granada en 1922 para dar dos conciertos en el hotel Alhambra Palace y para ella Falla compuso en 1926 una de las obras más importantes del siglo XX, el Concerto para clave y cinco instrumentos, que la propia Landowska estrenó en Barcelona y Nueva York. Años más tarde, un joven Rafael Puyana entraba en escena. A comienzos de los cincuenta el músico colombiano conoce a Wanda Landowska y se convierte en su heredero interpretativo. A partir de ese momento se refuerza la vinculación de Puyana con Falla y Granada, a través de los Cursos Manuel de Falla, de los que ha sido profesor, y el Festival Internacional de Música y Danza, al que acude como solista en 1933.
La muestra cuenta con la colaboración del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte-INAEM, la Asociación Amigos de la OCG y Fundación Caja Rural de Granada.

Fundación Caja Rural une en una exposición arte y fotografía

La sala de exposiciones de Servicios Centrales de Caja Rural ha acogido desde el 6 al 29 de noviembre la muestra La Liturgia del Olvido, un proyecto, netamente granadino, fruto de la colaboración entre el poeta Pedro Enríquez y el fotógrafo José María Márquez, director del colectivo ComPhoto – Club y Escuela.
La Liturgia del Olvido es un libro de Pedro Enríquez en el que se han inspirado José María Márquez, los miembros de su club fotográfico y destacados alumnos de su escuela, para crear una colección de fotografías de carácter conceptual. El resultado es una cuidada selección de 41 imágenes que, como explica el poeta, “enriquecen y complementan” el contenido emocional de sus versos. A su vez, los artistas gráficos han descubierto en esta investigación artística “un sugerente paisaje poético repleto de imágenes que brotan de su lectura”.
El título del libro hace referencia al tránsito vital cómo una sucesión de experiencias, reflexiones, sueños y miedos que el tiempo transmuta en recuerdos, y finalmente en olvido.
El olvido, desde esta perspectiva, se manifiesta así como “el todopoderoso e impasible oficiante de una liturgia que deviene toda realidad vivida en ese estado paralelo a la no existencia”, explica Enríquez.
Ambos lenguajes, palabra e imagen, se revelan enteramente permeables, comunicándose con gran fluidez. La poesía que se sirve del color y la textura, elementos propios del lenguaje visual, genera una fotografía de contenido emotivo, una imagen poética.

El proyecto ha estado tutelado por Pedro Enríquez y José María Márquez, reconocido fotógrafo granadino, nominado en cuatro ocasiones a los Premios Goyas. Márquez, que es además profesor de fotografía y ponente en eventos profesionales, cuenta en su extenso curriculum con varios reconocimientos como el Premio a la ‘Calidad Fotográfica, concedido por la Federación española de profesionales de la Fotografía e Imagen a aquellos fotógrafos y cuyas obras han sido seleccionadas para la ‘Colección de Honor’ durante 3 años consecutivos o 5 alternos.

Por su parte, Pedro Enríquez es un miembro activo de la vida cultural granadina y un conoció poeta, narrador y editor, que desde hace años ocupa la silla Z en la Academia de Buenas Letras de Granada. De su obra se han publicado 18 títulos entre libros y poemarios. Algunos de sus poemas han sido traducidos al francés, hebreo, árabe, inglés, italiano, portugués, turco, ruso, quechua, catalán y japonés. Además, ha sido invitado a participar en lecturas y eventos internacionales de poesía en países como Argentina, Perú, Colombia, México, Estados Unidos, Nicaragua, Francia, Portugal, Puerto Rico, Marruecos, Turquía y Túnez.

La exposición ‘Liturgia del olvido’ estuvo amenizada por un recital de flauta turca, del músico Hamza Castro, y una lectura poética, a cargo del propio Enríquez.

Liturgia del olvido
Poesía y fotografía
Club de fotografía ComPhoto
Imágenes inspiradas en los poemas de Pedro Enríquez
Del 6 al 29 de noviembre
De lunes a sábado, de 19 a 21 horas